Número 29: Enero a marzo de 2016

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Revista CEMCI - Número 29

Ocio: Recorrido de Granada por la literatura: desde las primeras huellas de la provincia de Granada hasta los Reyes Católicos, la Ilustración y García Lorca (1).

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RECORRIDO DE GRANADA POR LA LITERATURA

DESDE LAS PRIMERAS HUELLAS DE LA PROVINCIA DE GRANADA HASTA LOS REYES CATÓLICOS, LA ILUSTRACIÓN Y GARCÍA LORCA (1)

Tomo prestada la idea de nuestro paisano Melchor Fernández Almagro para adentrarnos en otra Granada distinta a la que ya conocemos, a la Granada literaria, a esa Granada que ha sido objeto de mimo y atención por parte de escritores, poetas y literatos, ya hayan sido propios, nativos, o forasteros atraídos por sus encantos edificados a través de los siglos. Fernández Almagro leyó su discurso de recepción pública en la Real Academia Española el día 9 de diciembre de 1951, al que contestó otro eminente granadino, Emilio García Gómez. Lo intituló “Granada en la Literatura Romántica española”. Nos hemos inspirado en él para aventurarnos en este otro recorrido, que sin tener nada que ver con él, salvo si convenientemente hacemos alguna oportuna cita, de raigambre literaria. Porque Granada lo merece y porque Granada abunda en referencias de textos literarios de composiciones muy diversas.

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“Granada en la Literatura romántica española. He aquí el tema de la presente disertación. A la hora de elegirlo nada pesaba en mí tanto como el recuerdo de la ciudad en que nací y me crié: ilustre ciudad de Granada, muy lejana, para mí, en el tiempo, por larga e increíble ausencia, pero muy dentro de mi corazón, asimilada en tal grado que el amor la otorga constante presencia, con esa romántica presencia ideal de un amor que no necesita asistirse de los sentidos. Desde hace años, mis ojos no se abren a la luz –inolvidable luz– de Granada, ni mis oídos perciben el rumor del agua entre sus frondas, ni me es dado sentir la fragancia de aquél ambiente, ni puedo experimentar la emoción directa de cuanto hay en Granada de sabroso y joyante, que no en vano lleva mi ciudad el nombre de la fruta prócer que sangra rubíes”. (Melchor Fernández Almagro).

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Fue hace más de un millón de años cuando los homínidos primitivos dejaron sus huellas en la provincia de Granada, con la ocupación del territorio por cazadores y recolectores neardentalenses y de sapiens modernos, siendo en el V milenio antes de Cristo cuando se asentaron en las estribaciones de Sierra Arana las primeras comunidades neolíticas, y entre finales del IV milenio y comienzos del siglo VIII antes de Cristo se va consolidando una vida urbana con la introducción de la metalurgia, configurando una sociedad más compleja que dará lugar a la aparición de colonizaciones de los primeros pueblos históricos: fenicios, romanos, hispanorromanos, judíos, visigodos y bizantinos, hasta alcanzar el VIII de la Era Cristiana con la formación de Al-Andalus, comenzando la Granada Zirí, la Granada de los Almorávides y de los Almohades a la que seguirá el Reino Nazarí de la Granada de los siglos XIII al XV, último baluarte del Islam andalusí, cuando Granada se convierte en una de las ciudades más grandes y poderosas de Europa. Al que sigue la Conquista de Granada por los Reyes Católicos, la Granada de vencedores y vencidos, de cristianos y musulmanes, de moriscos granadinos y granadinos castellanos, de cristianos viejos, la Granada que mira a América, la rebelión morisca de las Alpujarras y su definitiva castellanización. La Granada de la Capitanía General y de la Real Chancillería. La Granada de su carolingia Universidad. La Granada barroca de Alonso Cano. La Granada dieciochesca que se incrusta en el Siglo de la Ilustración y de la política reformista de los reyes Borbones, que asiste a la caída del Antiguo Régimen y la Guerra de la Independencia, el reformismo absolutista y la revolución burguesa, la Granada isabelina incapaz de embarcarse en las grandes transformaciones industriales, la Granada que se debate entre la Revolución y la Reacción, el Sexenio Revolucionario y la Restauración. La Granada que atrapa a los viajeros románticos, la Granada liberal, la ganivetiana, la caciquil y monárquica del primer tercio del siglo XX, la de los hermanos Lachica, del movimiento obrero y las clases medias reformistas, la Granada del Duque de San Pedro, el Conde de Agrela, la de la Familia Rodríguez Acosta, del catedrático de Derecho y político don Fernando de los Ríos (“Ay, don Fernando de los Ríos,/ barbas de santo,/ padre del socialismo/ de guante blanco”, que dice la “sevillana” recogida por Federico García Lorca). Y, en fin, la Granada de la II República, la fraticida y ensangrentada por sus cuatro costados y sus secuelas de casi cuarenta años de ausencia de libertad. Y nuevamente la luz y la democracia.

Que todo eso es Granada. Y nosotros, ustedes y yo mismo somos Granada. Y volviendo al fruto que le da nombre en palabras de Fernández Almagro, “Hermosa y privilegiada fruta, verdaderamente, traspuesta a noble simbolismo por el más llamado a hacer su elogio, Fray Luis de Granada: Para que nada faltase a la gracia de esta fruta –nos enseña en la Introducción al símbolo de la fe– remata toda ella en lo alto con una corona real, de donde parece que los Reyes tomaron la forma de la suya, en lo cual parece haber querido el Creador mostrar que era ésta reina de las frutas”.

Revista CEMCI

La Revista CEMCI es una publicación trimestral del Centro de Estudios Municipales y de Cooperación Internacional, Agencia Pública Administrativa Local de la Diputación de Granada.

Revista CEMCI - Número 29

ISSN 1989-2470

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