Número 24: Octubre a diciembre de 2014

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Revista CEMCI - Número 24

Ocio: Al sur de Despeñaperros, la andaluza Granada (y 10ª).

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Con esta entrega, la décima de nuestros ya viejos amigos viajeros manchegos, Álvaro Quijano y Dulcinea Lorenzo, damos por terminada la narración de esta bonita aventura que los ha transportado, atravesando ese gran paso natural horadado en la Penibética de Despeñaperros, a gozar de una de las ciudades más bellas que en el mundo visitar podemos. La andaluza Granada. La “buena Patria” que dijera de ella Don Quijote cuando preguntando en su caminar por Sierra Morena a otro viajero como él: “¿y vuesa merced, a dónde camina?, “yo, señor, voy a Granada, que es mi Patria”.

Pues bien, estos viajeros naturales de Argamasilla de Alba, donde se halla la Cueva de Medrano, hoy convertida en la Casa de la Cultura del pueblo y lugar donde aseguran los expertos que en su cautiverio por hacer requiebros amorosos a la mujer de un potentado o autoridad notable local, Miguel de Cervantes Saavedra ideó y comenzó la trama de la novela más universal escrita jamás, han recorrido en un amplio periplo las variadas tierras de la provincia granadina. Han visitado con detenimiento Granada y su Área Metropolitana, las tierras de Alhama-Temple, Loja-Montefrío, Guadix y el Marquesado del Zenete, Los Montes Orientales y Occidentales, El Valle de Lecrín, Las Alpujarras, las altiplanicies de Baza y Huéscar y la Costa Tropical.

A La Mancha regresan con imborrables imágenes y recuerdos de la Ciudad de Los Cármenes y de la Alhambra y el Generalife, el Barrio del Albaizín, el Sacromonte, la Granada monumental con la catedral y sus numerosas iglesias y edificaciones civiles notables, los barrios de las Cuevas accitanas, el Castillo de La Calahorra, Sierra Nevada, el recorrido por la cuna del hombre euroasiático en Orce, la ciudad de la Dama ibera de Baza, las antiguas fenicias Sexi y Salambina en la Costa, Ilíberis e Ilurco, la Tierra de los Romances en Alhama, la Loja de Ib Al Jatib y del general Narváez, la indomable naturaleza alpujarreña y su peculiar arquitectura, los numerosos balnearios que salpican la geografía provincial... En fin: “Dale limosna, Mujer; que no hay en la vida nada como la pena de ser ciego en Granada”, del mexicano Francisco de Icaza. Después vendría otro compatriota de éste, Agustín Lara, a poner letra y música a tanta belleza, con el himno “Granada”, una Granada de Leyendas.


AL SUR DE DESPEÑAPERROS, LA ANDALUZA GRANADA (y 10ª)

Granada de Leyendas

Esta es la provincia de Federico García Lorca, el más universal de cuantos colaboraron a conformar y amasar esa fortuna que es Granada; y dentro de Granada, una larga decena de pequeñas granadas, las que esconden todas y cada una de sus hermosas comarcas, con sus no menos hermosos ríos y vegas, del Darro y del Genil, del Guadalfeo y del Aguas Blancas, a cuyas riberas y frutos se apostaron todos los pueblos que la han visitado. Visitado para quedarse, no para vivir como granadinos, sino para ser granadinos, como los romanos de Ilíberis, los fenicios de Almuñécar, los árabes de Alhama y Vélez de Benaudalla, los moriscos de La Alpujarra, los bárbaros y visigodos que levantaron catedrales, colegiatas, monasterios e iglesias por doquier; los gitanos de todos sus lugares, desde Pinos Puente a Montefrío, desde Galera a Maracena, desde La Puebla de don Fadrique a Purullena. La provincia de Eugenia de Montijo, que sería luego emperatriz, de Emilio García Gómez, el arabista afamado; las casas-cueva trogloditas de la zona de Guadix, los maestros del capote y el estoque El Fandi y Frascuelo, y del pincel, José Guerrero.

Esta es Granada. Una ciudad que cautiva los sentidos, su monumentalidad es fruto legado de una historia fraguada en las culturas musulmana y cristiana. “Granada la Bella”, la ganivetiana. La musicada por el mexicano, Agustín Lara, que ha universalizado sus notas. Su nombre ya es toda una evocación. Es una fruta del granado, un árbol cuyo producto viene recomendado por la religión islámica. Y de ella Aynadamar, o Fuente de las Lágrimas, y Fernando de Valor o Aben Humeya, y Leopoldo de Alpandeire, y los arrayanes, olivos, almendros y endrinas, de las que mana el pacharán de Sierra Nevada, y los piononos de Santa Fe, dicen que su nombre responde al del pontífice de nombre Pio y ordinal noveno. La Granada de doña Isabel de Solís, esposa de Muley Hacén, también llamada Zoraida, que se tituló reina de Granada tras abandonarla después de la Toma; y de san Pedro Pascual, mozárabe valenciano, de una de las últimas familias mozárabes, martirizado en Granada en 1300. La Granada que deja en herencia apellidos moriscos, como Benajara, Granada Venegas, Cegrí o Muley; y apellidos gitanos como Amaya o Maya, Carmona, Cortés, Vargas, Heredia. La Granada andalucista de Carlos Cano, “El jardín de las delicias” del centenario Francisco Ayala. La Granada de Chorrojumo y la Virgen de las Angustias, la Granada ilustrada que ha parido más de quinientas cabeceras de periódicos durante tres siglos... Leyenda, Granada, Ciudad de Leyendas.

Antonio Mora de Saavedra
Periodista

Revista CEMCI

La Revista CEMCI es una publicación trimestral del Centro de Estudios Municipales y de Cooperación Internacional, Agencia Pública Administrativa Local de la Diputación de Granada.

Revista CEMCI - Número 24

ISSN 1989-2470

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